Etiquetas

,

El objetivo de esta entrada es el de compartir una actividad que estoy llevando a cabo durante este curso en mi clase de español para inmigrantes. Como ya saben por algunas de mis entradas anteriores, soy una gran defensora de la literatura como medio de aprendizaje y desarrollo, tanto para adultos como para niños. Así que se me ocurrió que podría organizar un club de lectura en mi clase para fomentar la lectura entre mis alumnos, en lugar de simplemente «obligarlos» a leer de vez en cuando.

La idea estaba ahí, lo difícil sería llevarlo a cabo, puesto que solo había formado parte de un club de lectura en mi vida y había sido entre adultos. Esta experiencia en cuestión tuvo lugar durante mi estancia en Francia, cuando mi tutora en Nantes del programa Comenius me invitó un día a unirme a su pequeño club de lectura entre amigos. Me encantó. Una vez al mes se reunían para hablar de sus lecturas, no tenían que ser recientes, simplemente hablaban de la que quisieran. Eso sí, todo muy formal, con libro de registro y demás. Además, en cada sesión nos hartábamos de comer y beber :p

Así pues, y no me desvío más, el reto era llevar este particular club a niños de entre 5 y 11 años, cada uno de un país y con un nivel de lectura en español muy diferente. Pensando, me di cuenta de que en realidad no tenía por qué ser tan diferente. Las lecturas había que adaptarlas a su nivel e intereses, pero no la formalidad del grupo. Así, creé un libro de registro en el que escribimos todo lo que pasa en cada sesión, además de un carné para cada miembro del grupo en el que van apuntando sus lecturas. Es muy importante que consideren el club como una actividad «seria». Incluimos, además, actividades paralelas a la lectura. También celebramos una sesión por mes. Hasta ahora hemos celebrado dos sesiones, que han consistido en lo siguiente:

  1. La primera sesión se tituló La literatura y el ballet. La temática era el ballet, y se trataba de leer una serie de cuentos relacionados con este arte. Así, adapté las historias de La Bella Durmiente, El lago de los cisnes y El Cascanueces a una lectura adecuada para su nivel. Cada tres o cuatro alumnos trabajaban con uno de los cuentos, que leyeron en casa y después trabajamos en clase gracias a sus reflexiones sobre las historias, algunas actividades en grupo y, por supuesto, los vídeos de sus correspondientes representaciones en ballet. Les gustó especialmente ser capaces de adivinar a qué cuento correspondía cada vídeo.
  2. La segunda sesión, celebrada hace un par de semanas, se centró en el personaje de Manolito Gafotas. Busqué dos extractos entre sus libros, concretamente de Manolito on the road y los volví a dividir, esta vez en dos grupos. Los leímos en clase, comentamos nuestras impresiones sobre este magnífico personaje. Estábamos listos para ver la película en la próxima clase. También fueron capaces de identificar a personajes de la lectura en la película. Para una clase de ELE, ésta es una película muy recomendable, puesto que está plagada de referencias culturales de nuestro país. Por lo tanto, una sesión muy interesante.

Hasta ahora es todo lo que hemos podido hacer. Espero que de aquí a final de curso podamos llevar a cabo otras dos sesiones. Volveré entonces a contarlo =)

 

Anuncios